Cuando los niños pueden crear en su propio idioma, encuentran su voz

Por Dyana Díaz

La primera vez que realmente comprendí el poder de la educación artística multilingüe, no estaba enseñando una clase bilingüe. Estaba enseñando teatro en inglés en una escuela pública del Distrito de la Misión, en San Francisco.

Una de las estudiantes de mi clase (la cual llamaré Sophia) era una niña de tercer grado inteligente, divertida e increíblemente creativa. También estaba aprendiendo inglés. Yo tenía el privilegio de ser bilingüe, lo que me permitía conectar con ella en español fuera del salón de clases. Ahí fue donde vi cómo brillaba.

Sophia me contaba historias, algunas reales y otras completamente inventadas. Compartía canciones, chistes, ideas e incluso coreografías de TikTok. Tenía muchísimo que decir. Su imaginación estaba siempre en movimiento. Pero cuando estábamos en la clase de teatro, algo cambiaba.Se sentaba hacia atrás. Su luz parecía apagarse.

Un día, durante un juego de improvisación, la animé a participar porque sabía que podía crear algo interesante. Pero Sophia se quedó paralizada. Intenté hablarle en Spanglish. Esperé y… Nada. Entonces, otro estudiante exclamó: “¡Miss, ella no sabe hablar!” A lo cual yo respondí: “Claro que sabe. Solo tienes que tener paciencia”. Ese día, Sophia no participó.

Después de la clase, hablé con ella en privado. Lo que me dijo me rompió el corazón. “Miss Dyana, no puedo hacer esas cosas porque soy tonta”. Sophia estaba muy lejos de ser tonta. Era inteligente. Era valiente. Era creativa. Pero en ese momento, ella no podía verlo en sí misma. En ese momento entendí algo importante; Sophia no necesitaba tener más confianza para poder participar. Necesitaba un ambiente donde pudiera sentirse lo suficientemente segura como para intentarlo.

Así que la semana siguiente, cambiamos la clase. La hicimos completamente bilingüe ( inglés y español) y los estudiantes podían elegir en qué idioma querían participar. Y, de repente, Sophia se soltó. Ahí estaba. Sus ideas comenzaron a salir. Se atrevió a tomar riesgos creativos. Nos hizo reír. Creó. Jugó. Sus compañeros pudieron conocer a la Sophia que yo ya había conocido fuera del salón de clases.

Ella no era “mala para el teatro”. No era “tonta”. Era una niña que se sentía insegura mientras aprendía un nuevo idioma y estaba utilizando tanta energía para enfrentarse a esa experiencia que no le quedaba mucho para simplemente ser ella misma.

Para los niños multilingües como Sophia, el idioma es mucho más que una materia escolar. Está conectado con su identidad, su cultura, sus relaciones y la manera en que se entienden a sí mismos. Imaginen cuánta energía mental y emocional puede tomar estar constantemente traduciendo, no solamente palabras, sino también chistes, ideas, sentimientos, historias y personalidad. Cuando los niños tienen la oportunidad de crear en el idioma que les resulta más natural, parte de esa presión desaparece. Finalmente pueden concentrarse en la parte divertida: crear. Pueden contar la historia que quieren contar. Pueden crear algo inesperado o gracioso. Pueden tomar un riesgo artístico. Pueden descubrir que tienen algo valioso que aportar.

Y cuando experimentan esa sensación de “¡Yo puedo hacer esto!”, algo más grande comienza a suceder. Su confianza crece. Desarrollan un sentido de logro; y ese logro puede convertirse en una pequeña chispa de esperanza: “Tal vez yo también puedo hacer esto”. Cuando ofrece

mos actuación en español, no estamos simplemente enseñando a los jóvenes a actuar. Estamos creando un espacio donde pueden conectarse con su comunidad, expresarse de manera auténtica y experimentar la alegría de crecer como personas multilingües en un ambiente divertido y acogedor. Sí, crecerán como artistas. Pero, más importante, comenzarán a reconocer su propio potencial. Aprenden que sus ideas importan. Que su voz importa. Que su idioma importa. Y,  ahí es donde comienza la confianza.

Sophia se ha convertido en una estudiante multilingüe con mucha confianza en sí misma. Ver su proceso me ha recordado que, como educadores, nuestro trabajo no siempre es pedirles a los niños que apaguen sus diferencias para poder encajar en un espacio. A veces, nuestro trabajo es cambiar el espacio para que ellos puedan brillar. Si conoces a un joven que podría beneficiarse de un espacio creativo y acogedor para explorar la actuación en español, ¡mándalo con nosotros!

Únete a la clase de Actuación en Español en SF Youth Theatre y regálale a tu estudiante la oportunidad de crear, conectar, reír, tomar riesgos saludables y descubrir el poder de su propia voz. Porque cuando los niños saben que pueden tener éxito en el idioma que sienten como su hogar, pueden comenzar a creer que también pueden tener éxito en cualquier otro lugar.

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